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domingo, 11 de mayo de 2014

Picada de los sábados: Lecturas cruzadas barrocas. 17 de mayo de 2014


Sábado 17 de mayo de 2014, 18;30 horas, La Genovesa, Rivadavia y Alem, Junín.
Taller de Estudios Decoloniales de Junín (*)
Estas lecturas cruzadas barrocas surgen del cruce de algunos autores que tomaron como referencia al barroco para precisar una cierta forma de constitución de los sujetos y la subjetividad. La lectura de los autores propuestos tambien tienen tiene como referencia al barroco y al barroco americano en su relacion con la modernidad y su lectura del capitalismo.
La idea es  buscar respuestas a las preguntas formuladas en el encuentro del 29 de marzo pasado cuando hacíamos referencia a una discusión que viene desde las primeras décadas del siglo XX. Tiene que ver con lo que proponía la Escuela de Fráncfort cuando planteaba: como es posible que la forma de reproducción capitalista a pesar de su obvia disfuncionalidad siga existiendo y tenga cada vez más apoyo popular. La pregunta casi un siglo después sigue sin respuesta.
¿Es esto así porque los poderes hegemónicos imponen al resto no sólo un grupo de creencias y prácticas, sino que también ponen limites a lo que se puede hacer y pensar, valorando solo lo que fortalece el papel del mercado como agente de regulación social y censurando lo que puede afectar al sistema financiero mundial?
A partir del sistema mundo centrado en la modernidad/colonialidad, una representación jerárquica del poder se ha instalado desde el siglo XVI, es el eje de la economía capitalista y su lógica se reproduce en otros ámbitos de la vida social. El barroco como una época con muchas particularidades permite ver diferencias respecto a los modos de afrontar la vida y enfrentar al capitalismo desde el origen de su proceso.
Mientras para Lacan, el barroco es una forma obscena de mostrar el goce encarnado en los cuerpos, pero también la regulación de estos goces a partir de cierta pedagogización del arte, Foucault, con un análisis histórico y filosófico, muestra la confesión tridentina, la dirección de la conciencia respecto de la sexualidad, y la articulación de esta forma exhaustiva de análisis de la subjetividad, con el gobierno de los cuerpos dóciles y útiles que surge en esta época como una política de la anatomía de los cuerpos en correlación con la producción capitalista. Para De Certeau, la aparición del sujeto salvaje, uno de los cuales es Labadie, el héroe barroco. El sujeto salvaje, entre el sujeto místico y el sujeto económico, permite otra figura en los inicios del capitalismo, en tanto problema, como no adaptado a la civilización. Para Bolivar Echeverría, la idea del ethos barroco, supone una respuesta particular a la forma capitalista dominante que liga la acumulación capitalista y la ética protestante, y sugiere que tal ethos barroco, se aplica mejor a la idea latinoamericana de enfrentar al capitalismo. Una nota de color para el silogismo válido pero imperfecto del baroco.
Bibliografía:
-Foucault M., Los anormales, FCE, Buenos Aires, 2008.
-De Certeau M., La fábula mística, México, 2010.
-Lacan, J., Seminario Aún, Paidos, Buenos Aires, 2009.
-Sigüenza, Javier “Modernidad, ethos barroco, revolución y autonomía. Una entrevista con el filósofo Bolívar Echeverría” en Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano Nº 44. CLACSO, julio de 2011. Publicado en La Jornada de México, Página 12 de Argentina y Le Monde Diplomatique de Bolivia, Chile y España)
-Bolivar Echeverría, Modernidad, mestizaje y ethos barroco, UNAM, el equilibrista, México, 1994.
-Gandler, Stefan, Aportaciones para una teoría crítica no eurocéntrica desde América latina. Viena, 2012.


(*) Mateo Ciampagna, Jorge Alonso, Laura Tortoriello, Juan Pablo Ortega, Enrique Scarpatti, Claudia Lamelza.

domingo, 23 de marzo de 2014

PICADA DE LOS SABADOS Matices con manices

29 de marzo de 2014 desde las 19:00 en La Genovesa, Rivadavia y Alem. Junín.
 
Pensar la actualidad


Cuando desde la filosofía planteamos la cuestión de pensar la actualidad surgen algunas preguntas: -¿Qué articulaciones posibles se presentan? ¿Cuáles son los alcances y los campos? -¿Cómo interpelar las prácticas que apuntan a la subjetividad y la política?

El desafío de pensar el presente, además de poner de relieve la temporalidad y lo efímero, apunta a definir territorios donde aplicar el pensamiento. La filosofía de este modo se singulariza. ¿Cómo tratar la tendencia al universalismo de este tipo de saber en condiciones locales?

Al partir de reflexiones sobre el sujeto y las formas de la subjetividad, sobre los dispositivos de saber y poder que marcaran la producción de sujetos en el campo de las prácticas de la modernidad, llegamos a la lectura de las formas del poder iniciada por Foucault sobre dispositivos, tecnologías del yo y el surgimientos de las prácticas de sí en los pliegues de los dispositivos de saber y poder.


Desde nuestra ubicación en el sistema-mundo se abre otro horizonte con la aparición de un pensamiento decolonial que interpreta saberes y prácticas a partir de la herida colonial, cuestionando su reducción a un universalismo eurocéntrico, característico del poder imperial, y discutiendo la colonialidad del saber, la colonialidad del poder, del ser y del tiempo.
En esta nueva etapa buscamos retomar las lineas de pensamiento que fuimos recorriendo durante 2013, y que culminaron con la Jornada de Filosofía del 7 de diciembre pasado, con el proyecto de hacerlo abriendo la cuestión que Santiago Castro Gómez en su artículo “Michel Foucault y la colonialidad del poder” plantea de esta manera. 

La propuesta se completa con una discusión que viene desde las primeras décadas del siglo XX. Es la que proponía la Escuela de Fráncfort cuando planteaba: “como es posible que la forma de reproducción capitalista a pesar de su obvia disfuncionalidad siga existiendo y tenga cada vez mas apoyo popular”. La pregunta casi un siglo después sigue sin respuesta. Es esto así porque los poderes hegemónicos imponen al resto no sólo un grupo de creencias y prácticas, sino que también ponen limites a lo que se puede hacer y pensar, valorando solo lo que fortalece el papel del mercado como agente de regulación social y censurando lo que puede afectar al sistema financiero mundial?, es otra cuestion que puede plantearse.


“A partir del sistema mundo centrado en la modernidad/colonialidad, una representación jerárquica del poder se ha instalado desde el siglo XVI, es el eje de la economía capitalista  y su lógica se reproduce en otros ámbitos de la vida social.”

Los invitamos a compartir esta reunión, la idea es comenzar con un informe breve la la jornada de diciembre y abrir el debate sobre el curso a seguir este año en el que participaremos de encuentros regionales sobre esta temática.


Jorge Alonso, Laura Tortoriello, Mateo Ciampagna

lunes, 23 de diciembre de 2013

Jornada de Filosofía: Actualidad, autonomía y colonialidad

El 7 de diciembre de 2013 Sala Alfredo Bravo, Suteba Junín, 17 hs. Organizado por el Grupo de Estudios decoloniales de Junín, con la colaboración de alumnos de Filosofía del ISFD N°129.








Se llevó a cabo bajo la siguiente convocatoria:
Desde la filosofía se plantea la cuestión de pensar la actualidad. ¿Qué articulaciones posibles podemos realizar? ¿Cuáles son los alcances y campos que son tocados? ¿Cómo interpelar las prácticas que apuntan hacia la subjetividad y la política? El desafío de pensar el presente, además de poner de relieve la temporalidad y lo efímero, significa localizar, definir territorios donde aplicar el pensamiento. La filosofía de este modo se singulariza. ¿Cómo tratar el universalismo tendencial de este tipo de saber en condiciones locales? 
Una de las posibilidad para cruzar la actualidad desde el pensamiento es retomar los planteos que cierta filosofía, en particular la del filósofo Cornelius Castoriadis, quien se plantea como un pensador radical de la actualidad y se refiere al proyecto de autonomía, haciendo una serie de precisiones respecto de la autonomía subjetiva y la autonomía política, como así también, precisiones respecto a los límites de pensamientos clasificatorios de la realidad. 
Cabe también mencionar los aportes de la postmodernidad en particular aquellos definidos por Lyotard con respecto al lazo moderno articulado por la racionalidad técnica y la racionalidad crítica, y al lazo postmoderno a partir de los juegos de lenguaje. Subsisten en estos espacios de comunicación y pensamiento específicos los aspectos de la racionalidad técnica y la racionalidad crítica.
Tenemos propuestas que permiten analizar el concepto de sujeto y las formas de la subjetividad, los dispositivos de saber y poder que marcaran la producción de sujetos en el campo de las prácticas de la modernidad, determinadas por las formas del poder de acuerdo a los planteos de Foucault, la emergencia de dispositivos y tecnologías del yo, y el surgimientos de las prácticas de sí en los pliegues de los dispositivos de saber y poder. 
Encontramos también estudios decoloniales que interpretan saberes y prácticas a partir de la herida colonial, planteando coordenadas que cuestionan la reducción de saberes y prácticas a un universalismo eurocéntrico, característico del saber imperial y hablan de la colonialidad del saber, la colonialidad del poder la colonialidad del ser y la colonialidad del tiempo.
Pensar la actualidad de los saberes, y de las prácticas técnicas y políticas en los distintos campos, educación, psicoanálisis, salud, política desde los tópicos señalados convoca a las reflexiones de filósofos, psicoanalistas, educadores, políticos, que sin renunciar al encuadre de su especialidad intentan territorializar una construcción teórica que permita intercambios con los actores que agencian esos campos.
Participaron con ponencias: 

  • Liliana Ponce Consideraciones de Castoriadis sobre la Grecia actual; 
  • Laura Tortoriello, Democracia y participación, innovaciones desde el sur; 
  • Juan Pablo Ortega, La cuestión de la subjetividad; 
  • Mateo Ciampagna Apuntes sobre Glissant tratado de todo mundo; 
  • Jorge Alonso Fanon y Castoriadis a propósito de la guerra de Argelia.  
  • Marcelo Ferrari, Hacia el reconocimiento del otro (distinto que yo) en la formación docente,  
  • Claudia Lamelza Comentarios de la película Awka Liwen rebelde amanecer de Osvaldo Bayer


sábado, 30 de noviembre de 2013

Pensar a los sujetos, señalar al poder y revisar los saberes y las prácticas

Memoria de un trabajo conjunto en ocasión del encuentro en Buenos Aires con la ecole lacanniene psychanalyse, revista Opacidades y Alejandro De Oto. (*) Junín, 4 de octubre de 2013 (*) Mateo Ciampagna, Jorge Alonso, Laura Tortoriello, Claudia Lamelza, y otros. taller de estudios postcoloniales. Picada de los sábados en la Genovesa, en Junín, 2013. Juan Carlos Piegari y Alejandro De Oto Asistentes

Antecedentes

Jean Allouch en su libro Spycanálisis el psicoanálisis ¿es un ejercicio espiritual? Respuesta a Michel Foucault, presenta algunos componentes de la espiritualidad y del psicoanálisis que son revisados por el autor y que da lugar a los interrogantes sobre la relación sujeto y verdad en la práctica psicoanalítica. La pregunta lanzada por este autor, envía a su vez a Michel Foucault y a la Hermenéutica del sujeto, quien sitúa el problema del sujeto, en cuanto que se trata de las relaciones del sujeto con su propia verdad, la distancia y las formas de acceso a la misma. Desde hace unos años venimos situando este problema en un marco teórico interdisciplinario entre el psicoanálisis, la educación, la política y la filosofía, como así también reflexiones en el campo de la práctica que dominan estas teorías. En ocasión de la presentación de la revista Opacidades, de la ecole lacanniene de psychanalyse, dirigida por Juan Carlos Piegari, a fines del 2009, en Junín, la ponencia que lleva adelante Mateo Ciampagna, invita a revisar la cuestión del lenguaje y la lengua, a través de un titulo sugerente, Una aproximación a la cuestión de la lengua y el colonialismo. En el 2012 aparece el libro de Mateo Ciampagna Pensar el presente, que es una reflexión filosófica que invita a la tarea de pensar y hacer sobre nosotros mismos, por nosotros mismos. En el capítulo sobre lo que pasa ahora, articula la cuestión del sujeto y la necesidad de un abordaje a partir de los estudios sobre la colonialidad. Recoge el trabajo de Alejandro De Oto y María Quintana, Biopolítica y colonialidad. Una lectura crítica de Homo sacer donde van a realizar unos planteos desde una perspectiva histórica, donde se ponen en relación el estado de excepción y la nuda vida, de Giogio Agamben, con el espacio colonial. Nuestro recorrido por estos temas tuvo un impulso nuevo con el aporte del profesor Héctor Marteau quien llevó adelante un seminario, en el 2012 en Junín, llamado Arte, cultura, conocimiento y vida nacional. En su convocatoria decía: 
 El hombre americano no es una utopía, tampoco un hecho dado… es un problema que va siendo revelado sobre todo por el arte, por la creación cultural y exige ser pensado. La crisis del llamado pensamiento occidental también llega a nuestros territorios, pero no como reflejo o proyección de sí, sino como manifestación de sus límites y desafío a nuestra capacidad reflexiva, activa, autónoma. Es necesario pensar y redescubrir la experiencia latinoamericana, que es la propiamente americana. Dar vuelta la historia, exponer el saber sistemático y la ausencia de sujetos es una sola cuestión para nosotros: volver visible lo invisible (de lo racial, de la exclusión, de lo subalterno) y apagar lo periférico y lo subdesarrollado de un proyecto histórico moderno que creó la colonialidad del saber, del poder y del ser.(Marteau)

 Líneas de trabajo actual

El recorrido se diversificó y pudimos establecer algunas coordenadas de los estudios de la colonialidad y luego de Michel Foucault. El trabajo siguió adelante interrogando algunos autores de los estudios poscoloniales y realizando algunas reflexiones de la práctica social, de la práctica política y de gobierno. Siguiendo a Partha Chatterjee, en La política de los gobernados quien propone una reflexión sobre la participación política de las poblaciones gobernadas en sociedades de ciudadanías precarias. Plantea que la modernidad se desenvuelve en tiempos e imaginarios heterogéneos, que implican que la diferencia cultural, la ancestralidad de las poblaciones étnicas que la encarnan, no son la exterioridad de la modernidad sino otro de sus productos. Postula el protagonismo de los subalternos, y reemplaza el concepto de sociedad civil, por el de sociedad política.

“Más bien la realización de esta ciudadanía es una forma de vida restringida a unos pocos, mientras que "buena parte de la gente en el mundo" participa de lo político no como sociedad civil sino como sociedad política, es decir, como parte de la red de relaciones entre personas mediada por su agencia en cuanto sujetos de políticas de la gubernamentalidad. La sociedad política recupera en su centro la creatividad de los subalternos, frente a quienes les prometen su bienestar sin garantizar el goce efectivo de derechos civiles y políticos.” (Chatterjee)

 Cuando analizamos La política de los gobernados de Partha Chatterjee, nos encontrabamos con el concepto de Foucault de gubernamentalidad. Leíamos: 

Mientras que las discusiones filosóficas sobre los derechos de los ciudadanos en el estado moderno giraban en torno a los conceptos de libertad y de comunidad, el surgimiento de las democracias de masas en los países industriales avanzados de Occidente en el siglo XX produjo una distinción totalmente nueva. Esta es una distinción entre ciudadanos y poblaciones. Los ciudadanos habitan en el dominio de la teoría; las poblaciones, en el dominio de la política. A diferencia del concepto de ciudadano, el concepto de población es totalmente descriptivo y empírico, no lleva un peso normativo. Las poblaciones son identificables, clasificables y descriptibles según criterios empíricos o comportamentales y son susceptibles de que se les apliquen técnicas estadísticas tales como censos y encuestas por muestreo. A diferencia del concepto de ciudadano, que conlleva la connotación ética de la participación en la soberanía del estado, el concepto de población pone a disposición de los funcionarios del gobierno un conjunto de instrumentos racionalmente manipulables para llegar a una gran proporción de los habitantes de un país como objetivos de sus políticas –política económica, política administrativa, la ley e incluso la movilización política-. En efecto, como Michel Foucault ha señalado, una de las principales características del régimen contemporáneo de poder es una cierta “gubernamentalización del estado”. Este régimen garantiza la legitimidad no por medio de la participación de los ciudadanos en los asuntos del estado, sino por pretender brindar bienestar a la población. Su modo de razonamiento no es deliberativo y abierto, sino más bien una noción instrumental de costos y beneficios. (Partha Chatterjee, 2011, 212). 
Fue entonces, preciso volver sobre Michel Foucault, En el curso de Seguridad, territorio y población, para descifrar a que se refiere con el neologismo la gubernamentalidad. Pudimos extraer y comentar lo siguiente: 
Entiendo el conjunto constituído por las instituciones, los procedimientos, análisis y reflexiones, los cálculos y las tácticas que permiten ejercer esa forma bien específica, aunque muy compleja, de poder que tiene por blanco principal la población, por forma mayor de saber la economía política y por instrumento técnico esencial los dispositivos de seguridad. Segundo, por “gubernamentalidad” entiendo la tendencia, la línea de fuerza que, en todo Occidente, no dejó de conducir, y desde hace mucho, hacia la preeminencia del tipo de poder que podemos llamar “gobierno” sobre todos los demás: soberanía, disciplina, y que indujo, por un lado, el desarrollo de toda una serie de aparatos específicos de gobierno, y por otro el desarrollo de toda una serie de saberes. Por último, creo que habría que entender la “gubernamentalidad” como el proceso o, mejor, el resultado del proceso en virtud del cual el Estado de justicia de la Edad Media, convertido en Estado administrativo durante los siglos XV y XVI, se “gubernamentalizó” poco a poco. (Michel Foucault, 2006, 136)
 Revisamos como construye el autor el concepto de gubernamentalidad, en el curso, en particular la relación con el poder que supone la gubernamentalidad en relación al poder de soberanía y al poder disciplinario. La diferencia respecto del concepto de gobierno, como pastoreo o el gobierno como tejido. Y al comentario que realiza el autor acerca del antecedente de la gubernamentalidad, en el Poder pastoral (obediencia de la voluntad) y las contraconductas, (insumisión, disidencia, etc). Se realizaron algunas referencias del curso Seguridad, territorio y población, para identificar las diferencias entre el gobierno como pastoral (Biblia) o el gobierno como tejido (Platón). Luego, saltando las referencias sobre la economía política, se abordó el concepto de población y del gobierno de las poblaciones, concepto que diferencia al gobierno de un territorio y el gobierno disciplinar. La población como un todo que puede ser estudiado y gobernado a través de estudios estadísticos de sus comportamientos globales. Respecto del tema de la gubernamentalidad se abordó el modo en que Foucault plantea el Poder Pastoral como un poder que apunta a la obediencia de la voluntad y que permite definir unas características que componen la gubernamentalidad. Asimismo, se abordó el concepto de conducta y de contraconducta. Se enumeró la breve lista de las contraconductas que surgen contra el poder pastoral, comparando el poder pastoral y la mística donde puede verse como en el primer caso, se impone una regla de comportamiento a través de la enseñanza, que se internaliza en el sujeto con una función de verdad y que luego, a través del examen de conciencia se determina su cumplimiento. En el caso de la mística, el modelo es distinto, no hay una enseñanza sino una iluminación o intuición interna, que no corresponde a la enseñanza y tampoco un descubrimiento del alma, que queda en cierta opacidad respecto de lo que significa la observación pastoral. Funciona como un modo de autonomización, siendo la mística un problema permanente que de alguna forma el poder pastoral intentará en cierta economía y proporción reintegrar a sus filas. La historia de los místicos es la historia de las discusiones acerca de lo apropiado o no de sus conductas y el modo en que pueden ser aceptadas en el seno de la cristiandad, o por el contrario sumaran proposiciones o formulaciones condenadas por el magisterio. Correlacionamos el poder pastoral y la gubernamentalidad, con la colonización del poder que postula en La Hybris del punto cero: ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada, 1750-1816 de Santiago Castro Gómez. Asimismo, se hizo referencia al texto de Spivak, ¿Puede hablar el sujeto subalterno?, donde realiza una crítica a la postura epistemológica de Foucault al no tomar la cuestión del colonialismo 

Algunas referencias respecto de las prácticas sociales y políticas 

Claudia Lamelza, filósofa y mapuche plantea la cuestión del pueblo machupe, de la recuperación de su historia, de sus lazos, identidad, memoria, que en la historia local tuvo un punto importante con visita de Mapuches de Neuquén, que en tiempos de la conmemoración del quinto aniversario del descubrimiento de América, vinieron a Los Toldos y a Junín. Esta zona había sido el punto de partida de la conquista del desierto y de las luchas contra los mapuches. El hecho en ese momento significó que pobladores locales, puedan hablar en su lengua y comenzar una recuperación Mapuche. Asimismo, plantea como el modo de organización de los Mapuches ha permitido la persistencia de un pueblo aniquilado hace más de 100 años con la configuración del Estado Argentino. Aquella historia también fue una historia de las contraconductas que frente al poder conquistador, y los grados y formas de insumisión y asimilación. Aquí el concepto de poder pastoral, en tanto producción de sumisión, y obediencia de la voluntad permite poner en una disposición las distintas formas de los comportamientos que adoptaron los indios. Otras cosmovisiones similares fueron analizadas según los planteos de Julia Suárez-Krabbe. 

Laura Tortoriello desde la perspectiva de la política y del gobierno se interrogaba acerca de la vigencia del concepto de gubernamentalidad, de su actualidad, y acerca de la normalidad de una forma de gobierno que toma como sujeto destinatario de sus políticas a la “población” y la relación con el concepto de ciudadano. La pregunta si es posible gobernar todo el tiempo apelando al ciudadano. Pareciera que el ciudadano surge por momentos, cuando tiene la oportunidad de participar y decide hacerlo. A grandes rasgos, se podría creer que es responsabilidad de quien gobierna facilitar la producción de estos momentos fecundos de ciudadanía. El resto del tiempo es gubernamentalidad. La cuestión política permitió plantear algunos puntos de unión y de fuga, entre la gubernamentalidad, la política y la colonialidad del poder. Foucault planteó que se atribuyen dos sentidos a la expresión "todo es político", uno es el que sostiene que el estado está en todas partes, toca a todos, es así por la naturaleza de las cosas. El otro es el de K. Schmitt para quien lo político se define por la omnipresencia de una lucha entre dos adversarios, por el enfrentamiento. Para Foucault en cambio "Nada es político", todo es polítizable, la política es lo que nace con la resistencia a la gubernamentalidad, la primera sublevación. (STP 1978, 2006; 451). En el marco de la discusión por lo político uno de los puntos básicos entre estudiosos inspirados en Foucault, es la crítica a la subjetividad moderna y con ella también a la construcción de la noción de «hombre» que ha sido una construcción central en la cual han participado de manera esencial las ciencias sociales y humanas. Este patriarca blanco heterosexual y cristiano que tiene propiedad privada ha legitimado el sistema moderno capitalista y su deconstrucción, mediante el método genealógico o arqueológico, es fundamental para desmantelar el poder (capitalista), cuestión que plantea Santiago Castro-Gómez, entre otros. En este contexto el tema de la colonialidad, ese patrón de poder que se inauguró con la expansión colonial europea a partir de 1492 y donde la idea de raza y la jerarquía etno-racial global atraviesa todas las relaciones sociales existentes, que sigue vigente aun cuando las administraciones coloniales fueron casi erradicadas del planeta. Por ejemplo, el patriarcado no se puede entender si no entendemos cómo la colonialidad del poder lo atraviesa y transforma. La proyección de este entramado reticular que incluye la concepción teórica de una microfísica del poder. De los espacios que ocupa en un proceso de extensión territorial, del ejercicio continuo de la actividad de conquistar lugares y apropiarse de funciones que tienen la finalidad de controlar conductas, de como se extendió, multiplicó y consolidó el poder colonial en otros continentes. Castro Gómez al referirse a la colonialidad del poder relaciona una referencia tomada de Mil mesetas, de Deleuze y Guattari, quienes afirman “toda sociedad y a la vez todo individuo están atravesados por dos segmentalidades a la vez; una molar y una molecular, que se distinguen entre si -no tienen la misma naturaleza, ni las mismas relaciones o tipos de multiplicidades- pero son inseparables porque coexisten y pasan la una a la otra.” Y a esto Castro Gómez agrega: Todo es política pero toda política es a la vez macropolítica y micropolítica. A partir del sistema mundo centrado en la modernidad / colonialidad, una representación jerárquica del poder se ha instalado desde el siglo XVI, es el eje de la economía capitalista y su lógica se reproduce en otros ámbitos de la vida social. 

En el campo de subjetividad y el psicoanálisis, Jorge Alonso presentó La dimensión pastoral y el coraje de la verdad en el XII Congreso internacional de salud mental y derechos humanos. El otro soy yo, coraje para proponer, coraje para decidir, coraje para hacer. Construcción colectiva del Plan nacional de salud mental. Universidad de las madres de Plaza de mayo 5 al 7 de septiembre de 2013, en Buenos Aires donde se abordó el tema del poder pastoral y la mística intentando articular con algunos puntos del Seminario de la ética de Jacques Lacan, aquellos que se reúnen en torno a la dimensión pastoral y a los fundamentos de la ética sin bien supremo, y a referencias de los místicos y el amor puro, según el trabajo de Jacques Le Brun. 

Intervención en encuentro con De Oto.

Cuestiones a plantear La jornada del 5 de octubre de 2013, organizada por la revista Opacidades, con la presencia de Alejandro de Oto, es una ocasión para presentar las reflexiones realizadas por el grupo de estudio y para preguntar en un sentido muy general acerca de las posibilidades de vincular saberes del psicoanálisis y de los estudios poscoloniales, qué características considera que tendría, en qué ámbitos considera que serían propicios. Asimismo, cómo considera que pueden articularse saberes locales, muchas veces articulados, como en nuestro grupo en intersecciones prácticas y teóricas, en casi todos los casos impregnados con mucho predominio, por saberes producidos escolar y académicamente, en centros de producción de saberes europeos o americanos. ¿Qué peso le asigna a esta cuestión? 

 Bibliografía 

Ciampagna José Mateo. Pensar el presente. Maciam Junín 2012. Pág. 69 a 76. 
Agamben Giorgio. Homo sacer. Pretextos Valencia 1998. Pág 9 a 23. 
De Oto, Alejandro y Quintana María M. Biopolítica y colonialidad. Una lectura crítica de Homo sacer. Bogotá Colombia. 2010. Tábula rasa 10. 
Partha Chatterjee: La política de los gobernados. Revista colombiana de Antropología. Volumen 47, julio diciembre de 2011. 199 -231. 
Marteau Hector. Seminario de arte, conocimiento y vida nacional. Colegio de arquitectos. Junín 2012. http://discursoanalitico.blogspot.com.ar/search/label/Marteau%20Hector 
Michel Foucault. Seguridad, territorio, población. Curso en el Collage de France (1977-1978) Fondo de cultura económica. 2006 Buenos Aires. Clases del 15 de febrero al 8 de marzo de 1978. 
Suárez-Krabbe Julia Tabula rasa Nº 16 Castro Gómez Santiago. La Hybris del punto cero: ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada, 1750-1816 de 
Gayatri Chakravorty Spivak, ¿Puede hablar el sujeto subalterno? Orbis Tertius, 1998, III. 
Foucault Michel, Defender la Sociedad. FCE, Buenos Aires, 2008. 
Castro Gómez Santiago http://www.youtube.com/watch?v=xCdlg4yepIs 
Orbis Tertius, 1998, III ¿Puede hablar el sujeto subalterno? Gayatri Chakravorty Spivak (Columbia University) 
http://www.madres.org/documentos/doc20130820140147.pdf 
los Mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta (Colombia), (Julia Suárez-Krabbe, Tabularasa Nº 16,)

sábado, 17 de agosto de 2013

Picada del sábado. Sexta Reunión / Tramo Invernal. Lecturas con aceitunas, matices con manices

En ‘La Genovesa’, Rivadavia y Alem, Junín.
Sábado 10 de agosto de 2013 - 18:30 a 20:30


A partir de la cuestión del ‘poder pastoral’, del poder soberano que se ejerce sobre los territorios, o sobre las poblaciones, leímos en el encuentro anterior en Seguridad, Territorio y Población, que todo es político en dos sentidos: omnipresencia del estado o lucha entre dos adversarios.
Vimos también que Foucault afirma: “Nada es político, todo es politizable. Todo puede convertirse en política, es lo que aparece con la resistencia a la gubernamentalidad, con la primera sublevación, el, primer enfrentamiento.”
A partir de este texto la reunión transcurrió con consideraciones sobre la proyección de este entramado reticular que incluye la concepción teórica de una microfísica del poder. De los espacios que ocupa en un proceso de extensión territorial, del ejercicio continuo de la actividad de conquistar lugares y apropiarse de funciones que tienen la finalidad de controlar conductas, de como se extendió, multiplicó y consolidó el poder colonial en otros continentes.
En la continuidad de esta línea de pensamiento, en este encuentro de agosto volvemos  con al aporte de Castro Gómez quien al referirse a la colonialidad del poder relaciona una referencia tomada de Mil mesetas, de Deleuze y Guattari, quienes afirman “toda sociedad y a la vez todo individuo están atravesados por dos segmentalidades a la vez; una molar y una molecular, que se distinguen entre si -no tienen la misma naturaleza, ni las mismas relaciones o tipos de multiplicidades- pero son inseparables porque coexisten y pasan la una a la otra.”
Y a esto Castro Gómez agrega: Todo es política pero toda política es a la vez macropolítica y micropolítica. A partir del sistema mundo centrado en la modernidad/colonialidad una representación jerárquica del poder se ha instalado desde el siglo XVI, es el eje de la economía capitalista y su lógica se reproduce en otros ámbitos de la vida social.
Uno de sus aspectos tiene que ver con el análisis que hace Foucault en Defender la sociedad vinculando la biopolítica con el racismo y afirmando que este último introduce “un corte en el ámbito de la vida que el poder tomo a  su cargo: el corte entre lo que debe vivir y lo que debe morir.”
Teniendo presente las cuestiones que corren por estos ejes y con la perspectiva de construir un pensamiento decolonial trataremos de orientar la reflexión en este encuentro.

Intervendrán: Claudia Lamelza, Laura Tortoriello, Mateo Ciampagna y Jorge Alonso

Bibliografía: 
Foucault Michel, Defender la Sociedad. FCE, Buenos Aires, 2008.



viernes, 5 de julio de 2013

Picada del sábado. Quinta Reunión/Tramo Invernal Lecturas con aceitunas, matices con manices

Sábado 6 de julio de 2013
En ‘La Genovesa’, Rivadavia y Alem, Junín, de 18:30 a 20:30.

Argumento:

Foucault planteó que se atribuyen dos sentidos a la expresión "todo es político", uno es el que sostiene que el estado está en todas partes, toca a todos, es así por la naturaleza de las cosas. El otro es el de K. Schmitt para quien lo político se define por la omnipresencia de una lucha entre dos adversarios, por el enfrentamiento. Para Foucault en cambio "Nada es político", todo es polítizable, la política es lo que nace con la resistencia a la gubernamentalidad, la primera sublevación. (STP 1978, 2006; 451). Realizaremos una lectura y comentario.
En el marco de la discusión por lo político uno de los puntos básicos entre estudiosos inspirados en Foucault, es la crítica a la subjetividad moderna y con ella también a la construcción de la noción de «hombre» que ha sido una construcción central en la cual han participado de manera esencial las ciencias sociales y humanas. Este patriarca blanco heterosexual y cristiano que tiene propiedad privada ha legitimado el sistema moderno capitalista y su deconstrucción, mediante el método genealógico o arqueológico, es fundamental para desmantelar el poder (capitalista), cuestión que plantea Castro-Gómez, entre otros.
La pregunta sobre es si es posible gobernar todo el tiempo apelando al ciudadano nos viene de P. Chatterjee teniendo en cuenta que al parecer este surge por momentos, cuando tiene la oportunidad de participar y decide hacerlo. ¿Será responsabilidad de quien gobierna facilitar la producción de estos momentos fecundos de ciudadanía? El resto del tiempo es gubernamentalidad. Laura Tortoriello hará una presentación de esta perspectiva.
Finalmente retomamos en este contexto el tema de la colonialidad, ese patrón de poder que se inauguró con la expansión colonial europea a partir de 1492 y donde la idea de raza y la jerarquía etno-racial global atraviesa todas las relaciones sociales existentes, que sigue vigente aun cuando las administraciones coloniales fueron casi erradicadas del planeta. Por ejemplo, el patriarcado no se puede entender si no entendemos cómo la colonialidad del poder lo atraviesa y transforma.
Aquí nos encontramos con lo referido la cosmovisión mapuche frente al las políticas gubernamentales. Claudia Lamelza comentará sobre esta problemática y veremos otras cosmovisiones similares, como la que plantean los Mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta (Colombia), (Julia Suárez-Krabbe, Tabularasa Nº 16,)

Actividad: Lecturas, comentarios, debates sobre el tema.
Intervendrán: Claudia Lamelza, Laura Tortoriello, Mateo Ciampagna y Jorge Alonso
Bibliografía:
Partha Chatterjee La política de los gobernados, Revista Colombiana de Antropología Volumen 47 (2), julio-diciembre 2011
Foucault Michel, Seguridad territorio y población, FCE, Buenos Aires, 2006
Julia Suárez-Krabbe, Tabularasa Nº 16
Participación en gastos: realizar una consumición.

lunes, 3 de junio de 2013

Picada del sábado, Cuarta reunión, 01 de junio de 2013. Otoño



Cuarta Reunión
Lecturas con aceitunas, matices con manices,
18:30 a 20:30 horas, en La Genovesa. Junín


Cuando analizamos La política de los gobernados de Partha Chatterjee, nos encontrabamos con el concepto de Foucault de gubernamentalidad. Leíamos:

Mientras que las discusiones filosóficas sobre los derechos de los ciudadanos en el estado moderno giraban en torno a los conceptos de libertad y de comunidad, el surgimiento de las democracias de masas en los países  industriales avanzados de Occidente en el siglo XX produjo una distinción totalmente nueva. Esta es una distinción entre ciudadanos y poblaciones. Los ciudadanos habitan en el dominio de la teoría; las poblaciones, en el dominio de la política. A diferencia del concepto de ciudadano, el concepto de población es totalmente descriptivo y empírico, no lleva un peso normativo. Las poblaciones son identificables, clasificables y descriptibles según criterios empíricos o comportamentales y son susceptibles  de que se les apliquen técnicas estadísticas tales como censos y encuestas por muestreo. A diferencia del concepto de ciudadano, que conlleva la connotación ética de la participación en la soberanía del estado, el concepto de población pone a disposición de los funcionarios del gobierno un conjunto de instrumentos racionalmente manipulables para llegar a una gran proporción de los habitantes de un país como objetivos de sus políticas –política económica, política administrativa, la ley e incluso la movilización política-. En efecto, como Michel Foucault ha señalado, una de las principales características del régimen contemporáneo de poder es una cierta “gubernamentalización del estado”. Este régimen garantiza la legitimidad no por medio de la participación de los ciudadanos en los asuntos del estado, sino por pretender brindar bienestar a la población. Su modo de razonamiento no es deliberativo y abierto, sino más bien una noción instrumental de costos y beneficios. (Partha Chatterjee, 2011, 212).

En el curso de Seguridad, territorio y población, de Michel Foucault, alude a lo siguiente cuando se refiere a la gubernamentalidad:

Entiendo el conjunto  constituído por las instituciones, los procedimientos, análisis y reflexiones, los cálculos y las tácticas  que permiten ejercer  esa forma bien específica, aunque muy compleja, de poder  que tiene por blanco principal la población, por forma mayor de saber la economía política y por instrumento técnico esencial los dispositivos de seguridad. Segundo, por “gubernamentalidad” entiendo la tendencia, la línea de fuerza que, en todo Occidente, no dejó de conducir, y desde hace mucho, hacia la preeminencia del tipo de poder que podemos llamar “gobierno” sobre todos los demás: soberanía, disciplina, y que indujo, por un lado, el desarrollo de toda una serie de aparatos específicos de gobierno, y por otro el desarrollo de toda una serie de saberes. Por último, creo que habría  que entender la “gubernamentalidad” como el proceso o, mejor, el resultado del proceso en virtud del cual el Estado de justicia de la Edad Media, convertido en Estado administrativo durante los siglos XV y XVI, se “gubernamentalizó” poco a poco. (Michel Foucault, 2006, 136)

Nos vamos a apoyar en estas lecturas para revisar como construye el autor el concepto de gubernamentalidad, en el curso, en particular la relación con el poder que supone la gubernamentalidad en relación al poder de soberanía y al poder disciplinario. La diferencia respecto del concepto de gobierno, como pastoreo o el gobierno como tejido. Y al comentario que realiza el autor acerca del antecedente de la gubernamentalidad, en el Poder pastoral (obediencia de la voluntad) y las contraconductas, (insumisión, disidencia, etc).

Bibliografía:
Partha Chatterjee, La política de los gobernados. Revista colombiana de Antropología. Páginas 199-231. 2011 Colombia.
Michel Foucault. Seguridad, territorio, población. Curso en el Collage de France (1977-1978) Fondo de cultura económica. 2006 Buenos Aires. Clases del 15 de febrero al 8 de marzo de 1978.

Modalidad: Comentarios y lecturas. Discusión por parte de los participantes.
Duración: dos horas
Lugar: Bar La Genovesa, o “Génova”.
Fecha: Primero de junio de 2013.
Hora: 18:30 horas.
Convocatoria: Jorge Alonso, Mateo Ciampagna, Laura Tortoriello,

Memoria de la reunión:

Participantes: Mateo Ciampagna, Sandra Pintos, Laura Tortoriello, Claudia Lamelza, Jorge Alonso.

Se realizó la lectura de los textos provistos en la convocatoria, localizando a ambos autores, sus campos de actuación, e intevención y su influencia. Se trabajaron las tres ideas que ahí surgen respecto de la gubernamentalidad, a partir del análisis del poder de Foucault, sobre poder de soberanía, poder disciplinar y dispositivos de seguridad.

Se realizaron algunas referencias del curso Seguridad, territorio y población, para identificar las diferencias entre el gobierno como pastoral (Biblia) o el gobierno como tejido (Platón). Luego, saltando las referencias sobre la economía política, se abordó el concepto de población y del gobierno de las poblaciones, concepto que diferencia al gobierno de un territorio y el gobierno disciplinar. La población como un todo que puede ser estudiado y gobernado a través de estudios estadísticos de sus comportamientos globales.

Respecto del tema de la gubernamentalidad se abordó el modo en que Foucault plantea el Poder Pastoral como un poder que apunta a la obediencia de la voluntad y que permite definir unas características que componen la gubernamentalidad. Asimismo, se abordó el concepto de conducta y de contraconducta. Se enumeró la breve lista de las contraconductas que surgen contra el poder pastoral, comparando el poder pastoral y la mística donde puede verse como en el primer caso, se impone una regla de comportamiento a través de la enseñanza, que se internaliza en el sujeto con una función de verdad y que luego, a través del examen de conciencia se determina su cumplimiento. En el caso de la mística, el modelo es distinto, no hay una enseñanza sino una iluminación o intuición interna, que no corresponde a la enseñanza y tampoco un descubrimiento del alma, que queda en cierta opacidad respecto de lo que significa la observación pastoral. Funciona como un modo de autonomización, siendo la mística un problema permanente que de alguna forma el poder pastoral intentará en cierta economía y proporción reintegrar a sus filas. La historia de los místicos es la historia de las discusiones acerca de lo apropiado o no de sus conductas y el modo en que pueden ser aceptadas en el seno de la cristiandad, o por el contrario sumaran proposiciones o formulaciones condenadas por el magisterio.

Comentarios

(Mateo Ciampagna) La cuestión que dio origen a estas conversaciones, lecturas y comentarios, se reaviva con la puesta en correlación de este poder pastoral y de la gubernamentalidad, con la colonización del poder que postula en La Hybris del punto cero: ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada, 1750-1816 de Santiago Castro Gómez. Asimismo, se hizo referencia al texto de Spivak,  ¿Puede hablar el sujeto subalterno?, donde realiza una crítica a la postura epistemológica de Foucault al no tomar la cuestión del colonialismo Orbis Tertius, 1998, III ¿Puede hablar el sujeto subalterno? Gayatri Chakravorty Spivak (Columbia University)

(Claudia Lamelza) plantea la cuestión del pueblo machupe, de la recuperación de su historia, de sus lazos, identidad, memoria,  que en la historia local tuvo un punto importante con visita de Mapuches de Neuquen, que en tiempos de la conmemoración del quinto aniversario del descubrimiento de América, vinieron a Los Toldos y a Junín. Esta zona había sido el punto de partida de la conquista del desierto y de las luchas contra los mapuches. El hecho en ese momento significó que pobladores locales, puedan hablar en su lengua y comenzar una recuperación Mapuche. Asimismo, plantea como el modo de organización de los Mapuches ha permitido la persistencia de un pueblo aniquilado hace más de 100 años con la configuración del Estado Argentino. Aquella historia también fue una historia de las contraconductas que frente al poder conquistador, y los grados y formas de insumisión y asimilación. Aquí el concepto de poder pastoral, en tanto producción de sumisión, y obediencia de la voluntad permite poner en una disposición las distintas formas de los comportamientos que adoptaron los indios. Se hace referencia a la antropóloga Claudia Briones.

(Laura Tortoriello) se interroga acerca de la vigencia del concepto de gubernamentalidad, de su actualidad, y acerca de la normalidad de una forma de gobierno que toma como sujeto destinatario de sus políticas a la “población” y la relación con el concepto de ciudadanos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Picada del sábado - Tercer encuentro

Sábado 23 de febrero a las 11
Matices con Manises


Un doble acontecimiento en agosto de 2012 -por un lado, la presentación del libro de Mateo Ciampagna, Pensar el presentehttp://discursoanalitico.blogspot.com.ar/2012/07/presentacion-del-libro-de-mateo.htm y, por otro, el lanzamiento del Seminario Arte, cultura, conocimiento y vida nacional de Héctor Marteau http://discursoanalitico.blogspot.com.ar/2012/07/seminario-arte-cultura-conocimiento-y.html - dieron origen a nuevas reuniones con el objeto de leer y comentar textos y autores que surgieron en esa ocasión acerca de la actualidad, del sujeto, de la política, de la filosofía, de la colonialidad, del sujeto subalterno, del sur.

Una breve memoria de lo recorrido.
El apartado "Lo que pasa ahora" del libro de Mateo Ciampagna, Pensar el presente (2011), fue el punto de partida. Ahí se pone en cuestión las tensiones entre lo singular del sujeto y lo universal, de la política.
En el primer recorrido, se analizó el estado de excepción, de Agamben, que reconsiderado desde la perspectiva de la colonialidad, permite postular el colonialismo como el paradigma del estado de excepción, dándole al concepto una espacialidad y temporalidad con consecuencias para pensar la actualidad.
Acompañaron ese recorrido conceptos foucaultianos en los que plantea que los estados pasaron del dominio del territorio al gobierno de las poblaciones, configurando la subjetividad moderna. http://discursoanalitico.blogspot.com.ar/2012/12/picada-del-sabado-del-01-de-diciembre.html
El segundo partió del artículo de Partha Chatterjee, "La política de los gobernados" en el que propone una reflexión sobre la participación política de las poblaciones gobernadas en sociedades de ciudadanías precarias. Chatterjee plantea que la modernidad se desenvuelve en tiempos e imaginarios heterogéneos, que implican que la diferencia cultural, la ancestralidad de las poblaciones étnicas que la encarnan, no son la exterioridad de la modernidad sino otro de sus productos. Postula el protagonismo de los s u b a l t e r n o s, y reemplaza el concepto de sociedad civil, por el de sociedad política. http://discursoanalitico.blogspot.com.ar/2013/01/acerca-de-la-politica-de-los-gobernados.html

“Más bien la realización de esta ciudadanía es una forma de vida restringida a unos pocos, mientras que "buena parte de la gente en el mundo" participa de lo político no como sociedad civil sino como sociedad política, es decir, como parte de la red de relaciones entre personas mediada por su agencia en cuanto sujetos de políticas de la gubernamentalidad. La sociedad política recupera en su centro la creatividad de los subalternos, frente a quienes les prometen su bienestar sin garantizar el goce efectivo de derechos civiles y políticos.” (Chatterjee)

En la propuesta del Seminario “Arte, cultura, conocimiento y vida nacional” de Héctor Marteau, se lee:

“El hombre americano no es una utopía, tampoco un hecho dado… es un problema que va siendo revelado sobre todo por el arte, por la creación cultural y exige ser pensado. La crisis del llamado pensamiento occidental también llega a nuestros territorios, pero no como reflejo o proyección de sí, sino como manifestación de sus límites y desafío a nuestra capacidad reflexiva, activa, autónoma. Es necesario pensar y redescubrir la experiencia latinoamericana, que es la propiamente americana. Dar vuelta la historia, exponer el saber sistemático y la ausencia de sujetos es una sola cuestión para nosotros: volver visible lo invisible (de lo racial, de la exclusión, de lo subalterno) y apagar lo periférico y lo subdesarrollado de un proyecto histórico moderno que creó la colonialidad del saber, del poder y del ser.

En la reunión del sábado 23 buscamos reunir, a partir del recorrido hecho, estas cuestiones con interrogantes que surgen de la propuesta de Marteau, a fin de preparar la visita de Héctor en el mes de marzo de 2013.

Bibliografía:

-Partha Chatterjee: La política de los gobernados. Revista colombiana de Antropología. Volumen 47, julio diciembre de 2011. 199 -231.
-Ciampagna José Mateo: Pensar el presente. Maciam Editora, Junín 2011. Pág.69 a 76.
- http://discursoanalitico.blogspot.com.ar/search/label/Marteau%20Hector


Sábado 23 de Febrero de 2013 de 11 a 13, en La Genovesa, Rivadavia y Alem, Junín.


Invitan: Laura Tortoriello, Mateo Ciampagna y Jorge Alonso

domingo, 13 de enero de 2013

Picada del sábado. Segundo encuentro. Acerca de "la política de los gobernados"



Picada del sábado, 19 de enero de 2013. Verano
Lecturas con aceitunas, matices con manices,
11 a 13  horas en La Genovesa. Junín

El punto de partida de estas lecturas y comentarios  de “Pensar el presente” de Mateo Ciampagna, en el apartado “Lo que pasa ahora”, surge de poner en cuestión las tensiones entre el singular, del sujeto y el universal,  la ciudadanía, y en fin la política.

En el argumento original habíamos dicho que ha habido distintas concepciones acerca del sujeto desde la modernidad de raíz filosófica e implicancias políticas. Arribando con Foucault a la necesidad de  vincular sujeto y poder. Este conjunto choca con enunciados tales como que no hay discurso de la totalidad y  de que no hay una historia continua ya que su correlato el sujeto, ha desaparecido. El texto anuncia que no hay discurso de la totalidad y que no hay historia y que el sujeto ha desaparecido.  Casi el grado cero en relación al planteamiento del problema.

De la lectura del autor indio, Partha Chatterjee, “La política de los gobernados” surgen puntos de vista sobre la participación política de las poblaciones gobernadas en sociedades de ciudadanías precarias.

Una de las afirmaciones del autor dice que la nación, la ciudadanía y, más en general, la modernidad, no se desenvuelven en una temporalidad ni en torno a un imaginario homogéneo que coexistirían diferenciados con otras temporalidades e imaginarios premordernos. El autor plantea que la modernidad se desenvuelve en tiempos e imaginarios heterogéneos, que implican que la diferencia cultural, la ancestralidad de las poblaciones étnicas que la encarnan no son la exterioridad de la modernidad sino otro de sus productos. 

Sin embargo, el que la diferencia cultural sea consustancial a la modernidad no niega que“buena parte de la gente en el mundo” ( l o s   s u b a l t e r n o s ) participe de forma desigual en los grandes relatos del estado-nación, sobre todo los referidos a la ciudadanía universal. Más bien la realización de esta ciudadanía es una forma de vida restringida a unos pocos, mientras que “buena parte de la gente en el mundo” participa de lo político no como sociedad civil sino como sociedad política, es decir, como parte de la red de relaciones entre personas mediada por su agencia en cuanto sujetos de políticas de la gubernamentalidad. La sociedad política recupera en su centro la creatividad de los subalternos, frente a quienes les prometen su bienestar sin garantizar el goce efectivo de derechos civiles y políticos.

Se realizarán lecturas y comentarios sobre el texto.

Bibliografía:

Partha Chatterjee. La política de los gobernados. Revista colombiana de Antropología. Volumen 47, julio diciembre de 2011. 199 -231
Ciampagna José Mateo. Pensar el presente. Maciam Junín 2012. Pág. 69 a76.

Invitan: Laura Tortoriello, Mateo Ciampagna y Jorge Alonso

martes, 20 de septiembre de 2011

Jornada de Política y Subjetividad - Fotos





Publicado en puño y clavel


Leonardo Gorbacz es Psicológo, fue Diputado Nacional (2005-2009). autor de la Ley Nacional de Salud Mental. Actualmente asesor de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Alberto Calabrese es Sociólogo, Especialista en Adicciones, Director de la Maestría UBA en abuso de drogas y la carrera de Especialización de la Universidad de Tucumán. Asesor en Políticas Públicas sobre drogas de la Jefatura de Gabinete de Ministros.


Disertaron sobre el cambio de paradigma en el abordaje de las políticas públicas nacionales, abandonando los criterios de peligrosidad, exclusión y encierro, para poner en primer plano a un sujeto capaz y responsable de sus actos, con derechos que deben ser respetados y un abordaje inclusivo por parte del estado.


Coordinó la mesa, María Laura Tortoriello, Psicóloga, actualmente asesora de la Secretaría de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de Ministros.


Organizó la cátedra de Psicología y cultura del Profesorado de Psicología, Instituto de Formación Docente y Técnica Nro. 20.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Del fortalecimiento del capital social al concepto de gobernanza: un cambio de perspectiva del papel del Estado respecto de la gobernabilidad democrát


1er. Congreso Internacional Extraordinario de Ciencia Política
San Juan Argentina 2010
Ponencia presentada por María Laura Tortoriello*








Mi exposición va a hacer un recorrido histórico, de la historia reciente de nuestro país, y de la forma en que fuimos tomando algunos conceptos teóricos para abordar la cosa pública.

A lo largo de esos años, desde fines de los noventa hasta la actualidad, personalmente fui transitando por diferentes lugares de gestión, cumpliendo distintas funciones y recorriendo diversas lecturas. La lectura siempre como apoyo del trabajo y buscando respuestas o puntas para pensar como abordar la complejidad que se nos presentaba.

Comencé gestionando desde un Colegio Profesional regional, en el año 1999 me incorporé a un equipo de planificación en un municipio de la provincia de Buenos Aires, entre el 2001 y el 2005 fui concejal de mi ciudad, y actualmente soy asesora en una Secretaría de Estado de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación. También formé parte de una Asociación Civil durante algunos años. Esperemos que la variedad aporte más riqueza que confusión.

Voy a tomar como un corte el año 2001, porque no logro armar un relato más que con ese esquema. Antes y después de diciembre del 2001.


Antes

A fines de los noventa, con la crisis del neoliberalismo, se empezaba a hablar de un cambio de paradigma.

Varios municipios comenzaron a llevar adelante nuevas formas de gestión de las políticas públicas. Parecía que ya no alcanzaba con ser eficiente en el ABL, las demandas sociales se diversificaban y las ciudades debían responder a cuestiones que hasta entonces no parecían corresponderle. Se presentaba ante los gobiernos locales una realidad compleja para la cual no alcanzaba con ser buenos administradores.

Esta situación se veía agravada por la falta de recursos económicos o capacidad financiera suficiente siquiera para responder a las demandas tradicionales.

Algunas de las ciudades más grandes de nuestro país, como Rosario o Córdoba iniciaron procesos de apertura a la participación ciudadana, sobre todo a través de procesos de Planificación Estratégica Participativa. Y varias ciudades medianas, entre las que hizo punta Rafaela, tomaron también este camino. Entre ellas: Río Cuarto, Junín, Trenque Lauquen, Malargüe, Paraná, Campana, etc.

Los municipios veían como causa de sus problemas la deserción del Estado Nacional, y las dificultades y nuevos desafíos planteados por la globalización económica. La falta de confianza en los políticos para resolver los problemas parecía estar enfocada en los dirigentes nacionales, pero no tanto en los locales.

Sin embargo también estaba en juego su propia legitimidad, por eso les resultó necesario abrir el juego a la participación. En muchos casos lo hicieron sin un gran convencimiento y los procesos terminaron siendo parciales.

Las economías regionales se habían debilitado, las pequeñas industrias locales habían cerrado sus puertas, incluso la producción de commodities era muy dificultosa, y era necesario replantearse un desarrollo económico desde lo local que permitiera generar empleo y riqueza.

Observando estas experiencias, desarrolladas entre los años 1998 y 2001, en los talleres participativos de diagnóstico, siempre aparecía como un problema importante de la comunidad (se tratara de cualquiera de las ciudades que nombramos), el individualismo, la dificultad para asociarse. Y entre las propuestas la necesidad de construir redes: de productores, de artesanos, culturales, etc.

Este problema, que siempre aparecía planteado por los actores territoriales de cualquier sector, parecía más como una capacidad que se había perdido, producto de las dictaduras que castigaban la organización social y que el neoliberalismo desalentaba, que un problema histórico. Ya que había existido antes un rico tejido de asociaciones y cooperativas que, o no había podido sobrevivir económicamente o bien se había desmembrado o debilitado considerablemente.

Los participantes de estos procesos de planificación tenían que ver mayoritariamente con sectores productivos, del trabajo, de la educación, de la cultura. Resultaba muy difícil incorporar a los sectores más vulnerables, más pobres, con más necesidades. ¿Cómo invitar a participar de un proceso de planificación a quienes no tenían trabajo, ni cobertura de salud, ni vivienda digna? ¿Cómo invitarlos a discutir políticas si los estados locales no tenían nada para ofrecerles? Aunque fueran parte del objetivo del proceso iniciado, no era fácil incluirlos en la discusión, interesarlos.

Entonces se incorporaba a las asociaciones o servicios estatales que trabajan con ellos: algunas sociedades de fomento, algunos grupos políticos o religiosos, servicios de salud, servicios sociales, hospitales, escuelas. Para pensar cómo hacer red con estas instituciones para sostener, o incorporar, o rescatar, a los que se habían caído.

Se planteaban estrategias de economía de subsistencia, siempre por fuera de la economía formal. Parecía imposible que en algún momento futuro se pudiera pensar en una sociedad o de economía que dejara de ser dual.

De esta forma, el tejido social considerado como “el conjunto de redes personales, categoriales, estructurales, formales y funcionales, de iniciativas o asociativas y mixtas o inter sistémicas; que constituyen un activo para los individuos y la sociedad pues les permite ampliar sus opciones y oportunidades para mejorar su calidad de vida” (1), tejido social que constituye a la sociedad, estaba debilitado en general, pero roto en tanto demasiados individuos se habían quedado casi completamente aislados de cualquier intercambio social, salvo mandar sus hijos a la escuela o recurrir a la sala sanitaria o al hospital, en el mejor de los casos.

Pero también los ciudadanos que estaban en una mejor situación, tanto económica como social, tenían escasa iniciativa de asociarse o llevar adelante acciones de conjunto.

Las estrategias posibles para abordar este problema parecía ser: por un lado políticas sociales focalizadas sobre la población vulnerable, y el fortalecimiento del capital social existente.

Capital social entendido como disponibilidad de redes de relaciones sociales, y como capacidad específica de movimiento de determinados recursos por parte de un grupo. En el primer sentido relacionado al concepto de asociativismo, y en el segundo a los de liderazgo y empoderamiento (2). El capital social de un grupo social podría entenderse como la capacidad efectiva de movilizar productivamente y en beneficio del conjunto, los recursos asociativos que radican en las distintas redes sociales a las que tienen acceso los miembros del grupo en cuestión.

Los recursos asociativos que importan son las relaciones de confianza, reciprocidad y cooperación.

La estrategia de fortalecer a las instituciones o grupos que trabajaban con la población con más necesidades podía generar redes de contención, generar formas de cooperación con organizaciones preexistentes entre ellos, y quizás concomitantemente, empoderamiento .

Hasta este momento, antes del 2001, los gobiernos locales conservaban la iniciativa, la voluntad de innovación (en algunos casos) y el liderazgo.

Desarrollar o ampliar el capital social existente iba a mejorar la calidad de vida del conjunto. Casi como la teoría del derrame. Desarrollar y hasta construir capital social parecía una estrategia posible.

Para lograr este desarrollo la idea era generar asociatividad: expandir o fortalecer la trama de redes existentes y, generar nuevos enlaces, acciones de cooperación entre diversos grupos que pudieran funcionar como aliados.

En relación a los grupos en situación de pobreza se utilizó ese mismo esquema, pero no se crearon condiciones o mecanismos para potenciar el liderazgo, y por lo tanto, su capacidad de empoderamiento en contrapartida.

Este segundo camino implicaba un riesgo, ausente en las políticas de asistencia, ya que es necesario transferir a los grupos una cuota de poder que les permite participar en la definición de lo que para ellos es beneficio, servicio, o necesidad. Esta delegación de poder se compensa con una mayor legitimidad y sostenibilidad social de las políticas.

Los gobiernos locales, aún los que fueron innovadores, no se atrevieron a tomar este desafío y se quedaron a mitad de camino. En parte porque no veían cuestionada su legitimidad.


Durante

En diciembre de 2001 lo social estalla ante nuestros ojos. A la mañana tiraban piedras a los edificios públicos mientras los ahorristas gritaban en las puertas de los bancos. A la tarde saqueaban los supermercados y a la noche marchaban por las ciudades, todos juntos, pobres y ricos, escarchando las casas de intendentes, diputados, candidatos o a ellos mismos si los cruzaban. Los individuos por sí mismos, cada uno, sin tener muy en claro qué lo unía con el que caminaba a su lado invadieron el verano. Cualquier forma de organización de ese maremagnum parecía imposible. Surgían liderazgos improvisados que duraban menos que los presidentes.

Lo más claro parecía la demanda. La demanda se articulaba en las asambleas de las plazas, de los barrios.

Y se comenzaron a organizar reuniones en función de las demandas: comités de crisis para organizar la demanda de comida y asistencia social. Cuando se creó el plan jefes y jefas de hogar, los comités de crisis eran los encargados de organizar su otorgamiento. Y para crear a los comités, se convocó a las instituciones: sociedades de fomento, sindicatos, clubes, organizaciones sectoriales (de comercio, rurales, de la industria), organizaciones religiosas. También participaban los funcionarios gubernamentales, legisladores, y los empleados estatales, encargados de los sectores involucrados (servicio social, salud, producción).

Los municipios tomaron el liderazgo de la articulación ya que a ellos se dirigía la demanda. Pero ahora sí cuestionados en su legitimidad, no eran los intendentes los que llevaban adelante esta función sino los cuadros técnicos.

Generalmente estos cuadros técnicos, encargados de las áreas más vulnerables de los gobiernos locales (asistir a los pobres) no habían tomado parte de los procesos de innovación de gestión llevados adelante por los municipios. O lo habían hecho con desconfianza.

La responsabilidad de las políticas, al menos de las sociales, quedó en manos de las organizaciones civiles acompañadas por los cuadros técnicos. Este esquema permitió transitar la crisis durante todo aquel verano. Mientras paulatinamente se recuperaba algún grado de gobernabilidad y los distintos estamentos de gobierno recuperaban la iniciativa.

La desconfianza hacia la política en general y los políticos en particular permaneció, y algunas de las funciones propias del estado siguieron por algún tiempo delegadas en las organizaciones.

La estrategia de fortalecer el capital social parecía seguir siendo la adecuada, y los espacios de concertación creados a partir de la crisis, una oportunidad para hacerlo.

No parecía oportuno, ni surgía como necesidad evidente, la posibilidad de revalorizar el papel del estado, de adecuar sus cuadros técnicos a la complejidad social que se presentaba. A pesar de que en los años inmediatamente anteriores se habían tomado medidas que afectaban al servicio civil, como reducción de salarios y congelamiento de vacantes en casi todas las jurisdicciones.


Después

La demanda social no había puesto su mirada sobre el funcionamiento del Estado. En parte creo porque esa demanda había generado los cambios del estado de los 80: achicamiento, privatizaciones, delegación de funciones.

Sin embargo ya comenzaba a plantearse la necesidad de profesionalizar la gestión pública, y a nivel nacional, en el año 1999 se había aprobado la Ley Marco de Regulación del Empleo Público Nacional, Nro. 25.164, que se reglamentó en el año 2002.

Esto surgía más bien como una necesidad del propio estado, y un reclamo de los sectores involucrados directamente.

La complejidad de los problemas a enfrentar y la necesidad de reconstruir la confianza en los gobiernos y sus gestiones, requiere de la adecuación de las estructuras y la profesionalización de los miembros del servicio civil. No solo en vistas a disminuir el riesgo de nuevas dificultades, sino para mejorar las posibilidades de enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se le presentan a la sociedad.

A partir de la complejización de los procesos, por ejemplo en la delegación de una cuota de poder en las organizaciones a través de los espacios de concertación de políticas, los cuadros técnicos, habitualmente subordinados a las decisiones de los funcionarios políticos, deben ganar autonomía y confianza en sus propias posibilidades de acción. Y deben estar preparados para mantener las políticas de apertura y articulación planteadas.

Cuando los cuadros técnicos, se vieron obligados a llevar adelante iniciativas que complejizaban su accionar habitual, por la necesidad de articular acciones con más de un actor (por ejemplo actores educativos pertenecientes a niveles provinciales, actores productivos del sector privado, otras áreas del propio municipio) tendían a volver a sus patrones de conducta conocidos, aún a costa de desarticular lo que ellos mismos habían contribuido a construir en conjunto.

Es indispensable un servicio civil capacitado y eficiente para ganar en términos de gobernanza.

El concepto de gobernanza parece más adecuado que el de gobernabilidad, ya que el segundo se ha utilizado más bien el sentido de mantener el poder sin conflictos que en el de Buen gobierno. Más adecuado a modelos anteriores.

Se pueden tomar distintas definiciones de gobernanza:

• Proceso mediante el cual los actores de una sociedad deciden sus objetivos de convivencia, fundamentales y conyunturales, y las formas de coordinarse para realizarlos: su sentido de dirección y su capacidad de dirección (3).
• Proceso de coordinación de actores, de grupos sociales, de instituciones para lograr metas definidas colectivamente en entornos fragmentados y caracterizados por la incertidumbre (4).
• Según Kooiman, la gobernanza es la estructura sociopolítica que emerge de la interacción entre los diferentes actores estratégicos, a través de la cual se toman las decisiones de la cosa pública (5).


Lo que implica este concepto es que para llevar adelante un proceso de interacción entre actores estratégicos es necesario que el Estado mismo y su servicio civil estén en condiciones de garantizar los procesos. Devuelve al estado una función fundamental que no se limita al liderazgo político.

El buen funcionamiento de los organismos del estado, su profesionalización y capacitación en el abordaje de escenarios inciertos; el acceso por sistemas de mérito, generará confianza de los ciudadanos en su accionar y constribuirá a la sostenibilidad de las políticas en el tiempo.




Conclusiones

Muchos creyeron en el 2001 que la sociedad había despertado y por fin hacía oir sus reclamos. Que el sistema político, desgastado y deslegitimado, iba a tener que adecuarse o morir. Que la sociedad no iba a tolerar más corrupción, mentiras o privilegios. Que era el advenimiento de un mundo nuevo.

Nada de eso era ni resultó así, ni nada es como era entonces, espero.

Parece haber, actualmente un tejido social un poco menos agujereado que en el 2001.

No estoy segura de que el capital social se haya fortalecido, sin duda las organizaciones existentes, muchas de ellas nacidas con un objetivo pequeño y concreto, se vieron sobreexigidas. Algunas de ellas quizás crecieron y otras se debilitaron o desaparecieron. Algunos de sus líderes, adecuados para su pequeña escala, se volvieron a sus casas. Otros habrán crecido en el proceso. Algunos se convirtieron en actores políticos, lo cual no estoy segura de que haya sido bueno para ellos, ya que surgieron como recambio de los existentes por el mérito de venir “de otro lado”, sin estructuras políticas que los contuvieran.

La mayoría de los procesos de concertación se perdieron.

Hoy parece darse, a la par de la lenta pero firme profesionalización de los sectores de la gestión pública, un proceso de retorno a las herramientas de participación ciudadana en las cuestiones públicas. Fortalecido en parte por la revalorización de la política como instrumento genuino y valioso, quizás tenga mayores posibilidades de sostenibilidad en el tiempo.

Quizás con un mayor convencimiento de los actores políticos y del conocimiento de las herramientas y sus ventajas, podamos diseñar estrategias de largo plazo que fortalezcan tanto al capital social como al Estado.

1 Glosario conceptual básico: IDH 2006.
2 Atria, Raúl. Capital social: concepto, dimensiones y estrategia para su desarrollo, en Capital social y reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe: en busca de un nuevo paradigma. CEPAL y MSU, Santiago de Chile, 2003.
3 Aguilar Villanueva, Luis. Gobernanza y Gestión Pública. FCE, 2006.
4 Le galés, citado por Ruano de la Fuente, Juan Manuel, en La gobernanza como forma de acción pública y como concepto analítico. Ponencia en el VII Congreso internacional de la CLAD, Lisboa, Portugal, 2002.
5 Kooiman, Jan. Governance and Governability, en Modern Governance, Gran Bretaña, 1993. Citado por García Pizarro, María en Planificación estratégica y el Arte del Buen Gobierno. Granada, España, 2007.



*Asesora de la Secretaría de Relaciones Parlamentarias, Jefatura de Gabinete de Ministros de la República Argentina.